domingo, 25 de septiembre de 2011



Casi como quien golpea su nariz muy duro y luego coloca dentro de ella, para detener la sangre, un manojo interesante de colores brillantes, reunidos en un crisantemo pompón.
Casi como quien lo hace para que le lloren los ojos de la alergia, y para estornudar su hemorragia al divino botón. 




jueves, 15 de septiembre de 2011

Últimamente me dan ganas de que los abrazos no terminen nunca.

"¡No se pone con línea oblicua!", brama Xixa a Chinchulín. Me abstraigo de toda matemática, miro para un lado y me digo que poemas también extienden los brazos generosos, ofrecen su guarida, espaciosa algunas veces, de cuando en cuando un poco fría.
Olía yo el césped hoy en el remanso del día inclasificable y Escudera dijo: "Están cortados verdes para algunas cosas".
Precoz o veterana, de mi collar de poemas que abrazan, obsequio del azar menos azaroso, dejo aquí constancia.