Hoy el frío todo lo envuelve.
La lana que me acobija y mi casa que pareciera que más que en una calle se encuentra en una nube que flota sin rumbo por el cielo de invierno.
El frío helado invade como un cuchillo mis dedos cuando escribo.
El frío impregna mis ideas, que escribo, borro y vuelvo a escribir.
El frío detiene la rutina, el tiempo, los segundos.
El frío pinta todo a mi alrededor con su nota gris y me deja irremediablemente quieta, mirando.