martes, 6 de julio de 2010

No soy capaz de hacer

literatura.




¡Al carajo!
Soy un bendito patrón circular, un sueño recurrente, soy la película de terror que te encontrás haciendo zapping.
Pero no
la mierda, largometraje clase b
que te destornilla una carcajada en el estómago
sino la peor, la pesadilla
la perversión que crispa al niño y raya en la demencia.

¡Bueh!
Soy porquería canónica, un aburrimiento olímpico y un deleite de comodidad para los hijos de freud.
Soy un monigote
que no puede ser gorila
porque alguien más tira de sus hilos.




Y no soy, siquiera, capaz de hacer

literatura.