jueves, 25 de marzo de 2010

En el sur

Todo lo que yo decía estaba mal. "Yo me quiero morir en el sur", largué y mi mamá pegó un grito. "No, no aplastada por un camión, me refiero a que quiero envejecer y tener una muerte tranquila. En el sur." Después me recité un par de monólogos sobre mis aspiraciones y mencioné palabras como serpiente, iguana, tortuga, conejo, gato, setter, dálmata, te acordás del perro de mar del plata, federico se llamaba, qué hermoso que era, sí, uno así, y te acordás de cleopatra, sí, qué linda que era y qué lástima que se tuvo que morir así, y más palabras como viaje, mochileros, sur, pueblos, provincias, país. No sé si les gustó mucho, porque todo estaba mal, pero a mí me sigue gustando.