"¡Ella es de las mías, no usa zapatillas feas!", dijo una señorita, muy alta y extrovertida, cuando me vio llegar con mis nike (que a pesar de ser nike no son muy aptas para el deporte). Una muchacha joven, pensé, algo que supera mis expectativas. El instructor, vaya sorpresa, era de Belice, hablaba un inglés muy peculiar y era negro, ¡negro! Eso sí que no me lo hubiera esperado en mis sueños más desaforados, eso sí que superaba con creces mis expectativas, porque no estaba para nada entre mis expectativas (no hice una lista de Expectativas sobre mi primera clase de cricket pero si la hubiera hecho no se me habría ocurrido incluir un ítem tan exótico y tentador como instructor afroamericano). El cricket, aprendí, es bastante parecido al baseball.
La hora se pasó rápido, rapidísimo, ni transpiré. Y entonces, back in the grupito, out of the blue and way beyond belief:
"Sofi, nos averiguás qué tenemos que hacer para empezar nosotras también?"