El cable a la luna
domingo, 9 de mayo de 2010
Un silencio como un océano. Me quedé afónica y sospecho que fue de tanto hablar y en especial de tanto hablar de más. Basta de fábulas de humo, ruido y pocas nueces, me digo, basta de fábula. Me quedé afónica, te digo, y quizá es mejor callar.
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