miércoles, 17 de marzo de 2010
La tía cuerda y la escribidora
Mi tía no me lo dijo. Yo no fui nunca el objeto indirecto del núcleo verbal de la construcción gramatical, o el destinatario de su enunciado si nos ponemos marxistas, pero sí el destinatario del enunciado de alguien que fue a su vez el destinatario del enunciado de ella. En fin. Mi tía dijo cuando yo era chica que, por mirar tantas películas de terror, me iba a volver loca y un día iba a agarrar un cuchillo e iba a matar a mi perra. Ya estoy más crecidita y no miro tantas películas de terror (porque me quedé sin clásicos y sin ganas de ir al cine), y no les voy a decir que estoy del todo cuerda porque no tengo ganas de mentir pero bueno, nunca maté a mi perra ni agarré un cuchillo con intenciones demasiado malas. Mi tía por el otro lado ha visto muy pocas películas de terror y aún así un día se le cruzaron todos los cables e intentó tirarse de un balcón. La detuvieron, por lo que no lo logró, pero tal vez sólo se mandaba la parte.