Fueron como dos días. Pasa lo que tiene que pasar cuando uno duerme tremenda siesta profunda. Me despierto en otro mundo, o en el mismo mundo pero como inserto en otra realidad. Todo lo conocido se antoja alterno. Luego me enteraré de que cosas como los sonidos desarticulados de la nebulosa que se respira en el ambiente se trataban ni más ni menos que de Georgia hablando sobre un videojuego.
Cargando en mi haber los sacudones de una sed violenta, salí de casa. Pasa lo que tiene que pasar cuando se cena pizza, toma cerveza y duerme unas pocas horas antes de levantarse a comer pizza otra vez. La Coca Cola no calma la sed. No destapa felicidad. El cerdo que yacía palmado en su alcoba recibió una botella de litro y medio como súbito pago atrasadísimo de una apuesta de antaño. "Y esto es por tu cumpleaños", agregué luego de la entrega presumiendo ahora un paquete grande y amarillo de M&M. Mariano exhaló una aprobación del estilo "¡Aaaah!" y se frotó soñoliento la cara aceitosa.
Luego vendrían Georgia, la pizza y la siesta subsiguiente. Interrumpida por nada esta última salvo por la imperiosa aparición de Caniche, y Caniche trajo de vuelta al pago el ritmo de las cosas.
"¿Vamos al final?"
"Bueno."
Caminatas sobresaltadas y verduras salteadas: (hablóse sobre) sexualidad & muerte, pornoterrorismo de pasillo y violencia infantil, reencarnación, el nerviosismo en las cosas cotidianas. ¿O debería mejor decir la muerte de las cosas cotidianas? Además, recorridos que van de los Peyotes a Wagner, intervenidos por un breve paseo por los afectos.
"Había un tipo durmiendo, ¿lo viste?"
Retrocedí exaltada. En efecto había un enredo de mantas sucias y, en medio de ello, un tipo durmiendo.
Fueron como dos días. Cual narré terminó lo que sería el primero para al segundo dar pie. Al tiempo, las visitas brotaron como hongos antropomórficos y me inmiscuí entre ellos, humana y parlante. Vinieron Prima Joperli ("¿Jo qué?" - "Joperli, por el jopo"), Prima Bichera ("¿Así que estás estudiando Veterinaria?" - "Sí"), Primo Fisgón ("¿Tenés la última revista del cable?" - "Para qué" - "Para llevarmelá") (a.k.a Ladrón) y Tía Maruja (risa macabra).
Tras mirar en televisión cosas que avergüenzan al argentino promedio, los comensales nos desparramamos. Por lo menos así hice yo.
Escena siguiente: el Limón Escritor recita a Shakespeare en inglés en compañía del Primo Fisgón.
Escena después de la escena siguiente: filmaciones de morondanga en otra habitación, con la participacion estelar de... Mucha gente. Pero inmediatamente antes de dicha filmación, que sea -aviso ya- el motivo final del presente texto, el Limón Escritor y el Primo Fisgón leían el poema "En esta noche en este mundo". En el transcurso del mismo se sumó una tercera personita. Prima Bichera entró con ímpetu a la pieza y habló con más ímpetu aún:
"Inseminé una chancha", comentó.